jueves, 18 de octubre de 2012

Reina del Pay-Pay

Sé que dije que hoy subiría la 2ª parte del fic (las escenas bonitas *^*) y, tranquilos, que no me he olvidado, esta noche estará subida. Pero antes me gustaría compartir algunas opiniones con vosotros, sobre algo que llamó hoy mi atención, hablo de La Reina del Pay-Pay.

Hoy estábamos en clase de Fundamento de la Comunicación, análizando los intrepidantes tipos de ruido que se puede dar en un proceso comunicativo (sin duda muy interesante), cuando para ejemplificar lo explicado quiso ponernos una canción. Quitando el qué tiene que ver la canción con el temario, o el "ruido" que hayamos encontrado al escucharla, me llamó mucho la atención la letra, y me puso los pelos de punta, como cuaquier cosa que toca estos temas.

La canción se titula "La Reina del Pay-Pay" de Pasión Vega, habla sobre un bar de variedades en la época franquista más represora (1940) y la Reina del Pay-Pay, un hombre que sintiéndose mujer ha de esconder sus sentimientos durante el día, pero que por la noche se viste como se seinte, como una mujer y sale al escenario, y es en el único momento en que es libre. En que puede mostrarse tal y como es, tal y como se siente.

Estamos hablando de una situación de hace 60 años, el problema es que aun hoy en día segumos viviendo reprimidos en cuanto a estos temas. Ya no en cuanto a las leyes, pues ahora ya no te meten en la cárcel por ser homosexual, o por travestirte, ni te meten una paliza (al menos se supone que es así). Pero la gente sigue teniendo miedo a mostrarse como es en realidad. Temen el rechazo de los que les rodean, el desprecio, y el ser tratados domo "diferentes". ¿Por qué esto es así? ¿Por qué sigue pareciéndose tanto esta situación a la descrita por la canción, cuando ha pasado tanto tiempo, cuando se supone que ahora hay libertad? ¿Es que no hemos avanzado?

Pues parece ser que no en este ámbito, y no debería ser así. Estamos en una sociedad igualitaria, libre, donde existe la libertad de expresión. Donde hace tiempo que se desmintió la homosexualidad como enfermedad, y donde están legalmente reconocidos estos matrimonios (al menos por ahora). Sin embargo, en lo que se trata del ámbito de casa, de la educación y de la cultura, se sigue enseñando a los niños que tienen que gustarle las niñas, y viceversa; los padres siguen soltando comentarios como "antes un hijo asesino que maricón", la iglesia sigue enseñando su doctrina de la buena moral, donde el ser homosexual no está incluido, mejor dicho, está condenado; siguen habiendo escuelas privadas que promueven la intolerancia... Todos estas personas e instituciones son las que deberían ser reprendidas y sentir miedo al expresar lo que piensan: intolerancia. No la gente que se muestra tal y como es, sin vulnerar los derechos de nadie, sin opinar de nadie más que de sí mismo. ¿Entonces por qué no es así?

Es cierto que nuestra sociedad y pensamiento están avanzando, y cada vez somos un poco más tolerantes (¡ya hasta se atreven a tocar el tema en series y películas en televisión!), pero demasiado poco a poco y la situación actual tampoco es propicia a que esto avance más rápido (con el gobierno de Rajoy nunca se sabe...), cosa que no debería ser así, no cuando las bases legales ya están establecidas.. Se necesitan medidas. Necesitamos un cambio de mentalidad.Una libertad de expresión real, sin miedo.


En la calle del silencio número uno
el Pay Pay abre sus puertas irreverentes
a la hora en que hacen los grises su último turno
cuando ya no hay por la calle nadie decente.

En la sala el humo ----- lo envuelve todo
caballeros disfrazados de vividores
marineros que hasta el puerto como a otros muchos vienen buscando el calor que dan los amores.

Sobre el escenario ya se anuncia el primer nombre
y entre lentejuelas y plumas de cabaret
tras a piel los huesos y la garganta de un hombre
canta un corazón y un alma rota de mujer.

La reina del Pay Pay busco su nombre en la ironía
reina del Pay Pay de noche, triste fantasma de día.

Canta Canta
No te calles porbre loca
Que la lirio es aun más triste cuando sale de tu boca
Canta, Canta,
nunca pares de cantar
que si te callas se calla
que si te callas se calla
se calla ... la libertad.

En un sucio camerino se desmaquilla,
las bombillas del espejo alumbran su suerte
además de la mujer que le dio la ida
no hubo amores que a su amor correspondiesen.

Sobre el escenario queda claro cada noche
la gran valentíia que hay detrás de una mujer,
y al verlo llorar descubren a su vez los hombres
que dentro de un hombre hay siempre un trozo de mujer.

La reina del Pay Pay busco su nombre en la ironía
reina del Pay Pay de noche, triste fantasma de día.

Canta Canta
no te calles canta
que los ojos son más verdes si salen de tu garganta.

Canta, Canta nunca pares de canta
que si te callas se calla
que si te callas se calla...

Canta, Canta
que tu canción es tu lucha
y la bien paga se rinde, a tus pies cuando te escucha.

Canta, Canta
nunca pares de cantar
que si te callas
que si te callas
se calla ... la libertad.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Innovaciones y Fanfics

Hola!

Hoy mi aporte consiste en un hermoso fanfic Agron y Nasir (escrito especialmente para ser publicado hoy en el blog). ADVERTENCIA: YAOI (chicoxchico)


                                                                                        
PARTE I:
Era ya noche cerrada en la región de Tracia. Los insurrectos gladiadores y esclavos se resguardaban entre las paredes de aquel viejo templo en ruinas. Unos bebían y comían, otros intentaban conciliar el sueño y otros disfrutaban del calor de un cuerpo junto al suyo. Cualquier cosa valía con tal de que les hiciera olvidar el porqué estaban allí y lo que les aguardaría al día siguiente, ¿caerían en manos de los romanos? ¿Les tenderían una emboscada? ¿Acabarían ensartados por una espada?... ¿Sobrevivirían para ver la siguiente noche?. Ninguno quería pararse a pensar en eso y en las pocas posibilidades que existían de que salieran vencedores en la lucha contra sus opresores. Pero había una persona que no lograba apartar esos interrogantes de su mente. 


Agron descansaba sentado contra la pared, sobre unas mantas que hacían las veces de camastro. Estaba solo, Nasir estaba aún se encontraba entrenando a los nuevos reclutas que en su vida habían sujetado una espada, y ahora debían convertirse en "gladiadores" para sobrevivir.

La imaginación de Agron no se detenía. Pero no era la posibilidad de su propia muerte lo que le atormentaba. No podía evitar recordar a Nasir, a escasos pasos de la muerte, surcado por una herida mortal. Y a él mismo, impotente. No había podido hacer nada, no había estado ahí para defenderlo, para matar a aquel maldito romano que se atrevió a dirigir su espada hacia Nasir. Imágenes del antiguo esclavo atravesado por una espada, sangrando, en manos de la muerte, aparecían en su mente sin cesar. Sabía que aquella guerra en algún momento le arrebataría lo que más quería, pero no lo iba a permitir, no iba a perderlo también a él. Había visto partir al otro mundo a muchos amigos y compañeros, a seres queridos, a su hermano. Nasir no sería uno más en esta lista.

Pero de nuevo volvía a surgir la duda... ¿Y si de nuevo no estaba ahí para defenderlo? ¿Y si esta vez se lo arrebataban de verdad? ¿Y si no era capaz de proteger a lo único que le importaba?. Era consciente de lo perfectament capaz que era Nasir de luchar por sí mismo y de enfrentarse a cualquiera. Pero la guerra es cruel e injusta. Y aún más si se trataba de romanos.


-¿Qué haces ahí? - La voz del sirio lo sacó de sus pensamientos, quien lo miraba divertido desde su posición. Estaba de pie, junto a la improvisada puerta formada por unas cuantas telas a modo de cortina. Iba vestido tan solo con el subligaculum y algunas cicatrices y maretones, seguramente obtenidos durante el entrenamiento, adornaban su broncínea piel.

- Descansar mientras otros trabajan... - le contestó burlesco, mientras se hacía a un lado, para hacerle sitio a Nasir - ¿Cómo ha ido el entrenamiento? ¿Se podrá hacer algo con ellos?


Nasir se dirigió hacia donde estaba Agron, y se situó a su lado, sentándose.

-Lucharán, en esta guerra no les queda otra opción.

Se hizo el silencio en la habitación. Con aquellas palabras había reavivado de nuevo las sangrientas imágenes que hasta hace poco se acumulaban en su mente. Su mirada se enturbió, a la vez que su cuerpo se tensaba a penas perceptiblemente, pero lo suficiente para que Nasir se diera cuenta de lo que rondaba los pensamientos de su compañero. Ideas que cuanto más tiempo pasaba, y más cerca se encontraba el momento de la lucha final, más nítidas y tormentosas se volvían.

-Agron... Lucharemos. No sé si saldremos vencedores, pero quiero confiar. Confiar en nuestra causa, en nuestros compañeros y amigos. Y si hemos de caer, quiero hacerlo con la creencia de que aunque esta batalla la hayamos perdido, la guerra no está perdida. Y que este enfrentamiento será el principio de la libertad de muchas personas. Y si he de dar mi vida, lo haré - Nasir posó su mano sobre el brazo de Agron, apretándole suavemente.


Agron dirigió su mirada a Nasir, quien lo miraba con firmeza, con gesto rotundo. Sus ojos se encontraron, sonteniendose la mirada, y contándose lo que sentían sin necesidad de palabras. Agron habló con la misma firmeza con la que lo había hecho su compañero.

-No permitiré que caigas antes que yo... Así tenga que enfrentarme a cien de esos cerdos romanos yo solo- deslizó su mano hasta la nuca de Nasir y lo atrajo hacia sí, apoyando su frente en la de él. - No te veré otra vez a las puertas de la muerte - sus ojos se observaban, hablaban de promesas de libertad y de una vida futura.


Nasir apoyó sus manos sobre el pecho desnudo y firme de su compañero, notando la piel cálida y el latir acelerado bajo sus dedos.

- Entonces aparta de ti esos pensamiento que te atormentan y lucha. Entrenemos hasta que no quede en nosotros furza ni para alzarnos, busquémos y reunamos a más personas que crean en esta causa, ¡cerquemos a los romanos!... Porque yo no medejaré matar tan fácilmente.- dijo estas últimas palabras mientras una sonrisa afloraba a sus labios- y sé que tu tampoco.

La sonrisa de este se contagió a Agron, que antes de darse cuenta ya sonreia como un bobo, embelesado en la visión de su amante, que le sonreia con ternura a escasos centímetros. Amaba a ese hombre, realmente lo amaba. Era el único que con tan solo una palabra o un gesto podía hacerle olvidar todos sus temores. Se acercó un poco más al sirio, y juntando sus labios, deposito un casto y tierno beso en ellos...
                                                                     








lunes, 15 de octubre de 2012

Estrenando nuevo blog! y como no.... con YAOI!

Bueno, para estrenar este nuevo blog he decidido hacerlo con un pequeño fic yaoi de El nombre del viento, entre Bast y Kvothe (y cuando digo pequeño, digo pequeño XD)
Y nada espero les guste, no es la gran cosa... es lo que yo imagino que lord Rothfuss se dejó entre página y página en su historia, pero que todos sabemos que está ahí.



                                                                                                                                 
De nuevo volvía a estar encerrado en aquel cuarto, a solas con sus silencios. Seguramente sentado frente aquella hoja en blanco, mirándola fijamente, esperando que las palabras fluyeran a través de su mano. Aquella rutina repetida día tras día.

Pero claro, yo no sé nada de esto, ni tampoco de cómo se queda observando el pesado baúl a los pies de su cama durante horas, como se observa a aquel que sabes es tu verdugo; o cómo repite aquellas palabras en una cadente cantinela, o mejor dicho, plegaria... aguardando que algo le responda; ni de cómo sus ojos chispean con viveza al mirar la espada que cuelga sobre la barra de la posada mientras se le escapa de entre sus labios como un suspiro un nombre: "delirio"...

Pero yo no sé de todo ello: no soy más que su ayudante, su mero aprendiz. Y cuando Reshi dice cada noche "Estoy cansado Bast, hoy ha sido un día duro. Te dejo el resto a ti." con sus ojos apagados, intentando formar una sonrisa que queda convertida en una mueca, mientras se desplaza como si toda una vida pesara sobre él, y no como el chico de 22 años que es.

Yo le muestro mi mejor sonrisa de troupe (que él mismo me ha enseñado) "Claro Reshi, ya cierro yo".

¿Qué más puedo hacer yo? ¿Cómo revivir al Edenah Ruh? ¿Al asesino de reyes? ¿al Sin Sangre?... ¿a Kvothe? Simplemente aguardo en mi habitación a que llegue la noche cerrada, y que él se deslice sigilosamente en ella, buscando el único consuelo que yo le puedo dar. Deslizo las sábanas y él se recuesta junto a mí, buscando el calor de mi cuerpo. Y yo me entrego por completo.

By Metalyaoi (15/10/2012)