Bueno, para estrenar este nuevo blog he decidido hacerlo con un pequeño fic yaoi de El nombre del viento, entre Bast y Kvothe (y cuando digo pequeño, digo pequeño XD)
Y nada espero les guste, no es la gran cosa... es lo que yo imagino que lord Rothfuss se dejó entre página y página en su historia, pero que todos sabemos que está ahí.
De nuevo volvía a estar encerrado en aquel cuarto, a solas con sus silencios. Seguramente sentado frente aquella hoja en blanco, mirándola fijamente, esperando que las palabras fluyeran a través de su mano. Aquella rutina repetida día tras día.
Pero claro, yo no sé nada de esto, ni tampoco de cómo se queda observando el pesado baúl a los pies de su cama durante horas, como se observa a aquel que sabes es tu verdugo; o cómo repite aquellas palabras en una cadente cantinela, o mejor dicho, plegaria... aguardando que algo le responda; ni de cómo sus ojos chispean con viveza al mirar la espada que cuelga sobre la barra de la posada mientras se le escapa de entre sus labios como un suspiro un nombre: "delirio"...
Pero yo no sé de todo ello: no soy más que su ayudante, su mero aprendiz. Y cuando Reshi dice cada noche "Estoy cansado Bast, hoy ha sido un día duro. Te dejo el resto a ti." con sus ojos apagados, intentando formar una sonrisa que queda convertida en una mueca, mientras se desplaza como si toda una vida pesara sobre él, y no como el chico de 22 años que es.
Yo le muestro mi mejor sonrisa de troupe (que él mismo me ha enseñado) "Claro Reshi, ya cierro yo".
¿Qué más puedo hacer yo? ¿Cómo revivir al Edenah Ruh? ¿Al asesino de reyes? ¿al Sin Sangre?... ¿a Kvothe? Simplemente aguardo en mi habitación a que llegue la noche cerrada, y que él se deslice sigilosamente en ella, buscando el único consuelo que yo le puedo dar. Deslizo las sábanas y él se recuesta junto a mí, buscando el calor de mi cuerpo. Y yo me entrego por completo.
By Metalyaoi (15/10/2012)
Y nada espero les guste, no es la gran cosa... es lo que yo imagino que lord Rothfuss se dejó entre página y página en su historia, pero que todos sabemos que está ahí.
De nuevo volvía a estar encerrado en aquel cuarto, a solas con sus silencios. Seguramente sentado frente aquella hoja en blanco, mirándola fijamente, esperando que las palabras fluyeran a través de su mano. Aquella rutina repetida día tras día.
Pero claro, yo no sé nada de esto, ni tampoco de cómo se queda observando el pesado baúl a los pies de su cama durante horas, como se observa a aquel que sabes es tu verdugo; o cómo repite aquellas palabras en una cadente cantinela, o mejor dicho, plegaria... aguardando que algo le responda; ni de cómo sus ojos chispean con viveza al mirar la espada que cuelga sobre la barra de la posada mientras se le escapa de entre sus labios como un suspiro un nombre: "delirio"...
Pero yo no sé de todo ello: no soy más que su ayudante, su mero aprendiz. Y cuando Reshi dice cada noche "Estoy cansado Bast, hoy ha sido un día duro. Te dejo el resto a ti." con sus ojos apagados, intentando formar una sonrisa que queda convertida en una mueca, mientras se desplaza como si toda una vida pesara sobre él, y no como el chico de 22 años que es.
Yo le muestro mi mejor sonrisa de troupe (que él mismo me ha enseñado) "Claro Reshi, ya cierro yo".
¿Qué más puedo hacer yo? ¿Cómo revivir al Edenah Ruh? ¿Al asesino de reyes? ¿al Sin Sangre?... ¿a Kvothe? Simplemente aguardo en mi habitación a que llegue la noche cerrada, y que él se deslice sigilosamente en ella, buscando el único consuelo que yo le puedo dar. Deslizo las sábanas y él se recuesta junto a mí, buscando el calor de mi cuerpo. Y yo me entrego por completo.
By Metalyaoi (15/10/2012)
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